
Del año en el quinto mes
de las campiñas celendinas
vienen las danzarinas
a doce dias del mes.
Por la cuesta de Shururo
viene San Sebastián
a poner en gran apuro a
los que en el pueblo están.
También viene Candelaria
puesta su escapulario
y se unen en plegaria
con la Virgen Del Rosario.
Por mi puerta también pasa
la danza de Pumarume
y se encuentran en la plaza
con la danza de Paltarume.
Todos vienen disfrazados
con su cacho de aguardiente
sus shilshiles amarrados
alborotando a la gente.
Vienen rindiendo homenaje
al santo que en hombros traen
todos de nuevo traje
y todos también traen.
Después de haber llegado
a las cuatro se encontraron
todos alborotados
con su santo a la misa entraron.
Mientras los toros y danzas
en la plaza se quedaron
los niños con esperanza
gustosos aguardaron.
Cada santo trae su tropa
y cada tropa su viejo
cada viejo su vieja
y cada vieja con su rueca.
San Sebastián con sus cañas
San Isidro con su pala
y a sus niños les regala
guachos yucas y cañas.
Danzan con son ardiente
en las calles y cantinas
a ver si alguno se anima
obsequiarles aguardiente.
Llegada la despedida
con el toro que va y viene
borrachos ya sin medida
a la octava se retiene.
En la fecha convenida
a llevar sus santos vienen
con el alma entristecida
hasta el año que viene.
Es lo que hay que contar
de costumbres de mi tierra
por ser ciudad de sierra
que jamás he de olvidar.
De: Rodriguez Diáz (celendina)